Qué separa una aplicación de un sitio
Un sitio se lee. Una aplicación se usa. La diferencia práctica es que hay personas que se registran, entran con su cuenta, hacen cosas que quedan guardadas y vuelven mañana a seguir donde estaban.
Eso cambia todo lo que hay abajo: hace falta manejar sesiones, permisos por tipo de usuario, estados que cambian, notificaciones y datos que crecen. No es un sitio con más páginas: es otro tipo de construcción.