Aplicaciones web
Cuando lo que necesitás no es ordenar tu operación puertas adentro sino poner un producto en manos de tus usuarios: con cuentas, permisos y pagos.
Qué separa una aplicación de un sitio
Un sitio se lee. Una aplicación se usa. La diferencia práctica es que hay personas que se registran, entran con su cuenta, hacen cosas que quedan guardadas y vuelven mañana a seguir donde estaban.
Eso cambia todo lo que hay abajo: hace falta manejar sesiones, permisos por tipo de usuario, estados que cambian, notificaciones y datos que crecen. No es un sitio con más páginas: es otro tipo de construcción.
Por dónde arrancamos
Por el recorrido de una sola persona. Qué ve cuando entra por primera vez, qué necesita hacer, qué la trae de vuelta. Con eso definido, el alcance de la primera versión se recorta solo: lo que hace falta para que ese recorrido funcione entero, y nada más.
La primera entrega es una versión usable con usuarios reales, no una demo. A partir de ahí se agrega sobre algo que ya funciona, con la ventaja de que las decisiones siguientes las toma gente que está usando el producto.
Aplicación web o aplicación nativa
Casi siempre conviene empezar por la web. Estas son las diferencias que suelen definir la decisión.
Hay que descargarla e instalarla
Se entra con un link, desde cualquier dispositivo
Cada versión pasa por revisión de la tienda
Se publica y todos ven el cambio al recargar
Un desarrollo por plataforma, más cuentas de publicación
Un solo desarrollo que corre en todas
Integradas al sistema operativo
Push web, email o WhatsApp
Cámara, sensores y funciones nativas completas
Cámara y ubicación sí; el resto, limitado
Aparece en App Store y Play Store
Se comparte por link
Lo que suele necesitar una aplicación
Ningún proyecto lleva todos. La primera versión sale del recorrido que definamos juntos.
Cuentas y accesos
Registro, recuperación de contraseña y permisos por tipo de usuario.
Panel del usuario
Cada persona ve su información, su historial y su estado actual.
Panel de administración
El backoffice desde donde tu equipo gestiona lo que pasa del otro lado.
Pagos y suscripciones
Cobros con Mercado Pago, planes recurrentes y control de saldos.
Notificaciones
Avisos por email o WhatsApp cuando algo cambia de estado.
Buscador y filtros
Para cuando el volumen de contenido supera lo que se navega a mano.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la diferencia con un sistema de gestión?
El sistema lo usa tu equipo puertas adentro. La aplicación la usan tus clientes o usuarios finales, con su propia cuenta. Muchos proyectos terminan necesitando las dos partes, y en ese caso se construyen juntas.
¿Se puede instalar en el celular?
Sí. La construimos como aplicación web instalable, así que se agrega a la pantalla de inicio y se abre como cualquier app, sin pasar por las tiendas.
¿Cuánto cuesta?
Se cotiza por proyecto: al no haber dos iguales, el alcance sale del diagnóstico. La propuesta escrita llega con precio cerrado por etapa.
¿De quién es el código?
Tuyo. Te entregamos el repositorio completo al cierre del proyecto.
¿Puede crecer después?
Está pensada para eso. Se entrega por etapas justamente para que la segunda versión se decida con usuarios reales usando la primera.
¿Tenés una idea de producto dando vueltas?
En 30 minutos vemos qué tendría que hacer la primera versión y qué conviene dejar para después. Sin costo y sin compromiso.