Sistema de cuotas y cobranzas para desarrollos

Alguien llama y pregunta cuánto debe. Debería ser una consulta de dos segundos, y en la mayoría de las administraciones se responde abriendo una planilla y rehaciendo cuentas a mano, porque el saldo se guardó en vez de calcularse.

El problema

La pregunta de los martes

Llama alguien y pregunta cuánto debe. Es una pregunta de dos segundos y la respuesta lleva media hora.

Hay que abrir la planilla de la unidad, ver cuántas cuotas venció, aplicar la actualización del índice de cada mes —que hay que ir a buscar—, sumar el interés de las vencidas, restar el pago parcial que hizo en marzo y que estaba anotado en otra pestaña, y confirmar que la última cuota que pagó no esté cargada dos veces.

Peor: la persona que sabe hacer esa cuenta es una sola, y cuando no está, la respuesta es que se va a averiguar y se llama después.

La cuota no es un monto, es una fórmula

En un plan ajustable, la cuota no vale lo mismo que cuando se firmó. Vale un valor original actualizado por un índice hasta la fecha de pago, y ese índice se publica después del período que mide.

Por eso guardar el monto ya calculado es un error que se paga rápido: en cuanto el índice se actualiza o se corrige, todas las cuotas guardadas quedan mal y no hay forma de saber cuáles se recalcularon y cuáles no.

Lo que se guarda es el valor original, el índice base al momento de la firma y la regla de actualización. El monto exigible se calcula en el momento de consultarlo, con el índice vigente. Así, cuando se publica un valor nuevo, todos los planes quedan actualizados sin tocar un solo registro.

El único momento en que ese cálculo se congela es cuando la cuota se paga: ahí sí se guarda cuánto se pagó, con qué índice y en qué fecha, porque eso ya es un hecho y no puede cambiar.

El pago parcial rompe casi todas las implementaciones

Alguien tiene tres cuotas vencidas y paga un monto que no alcanza para las tres. ¿A cuál se imputa? ¿A la más vieja? ¿Proporcionalmente? ¿Primero a los intereses y después al capital?

No hay una respuesta técnica: hay una decisión comercial y contable que el sistema tiene que respetar. Lo que no puede pasar es que quede sin definir, porque entonces cada persona la resuelve distinto y dos unidades con la misma situación terminan con saldos diferentes.

La estructura que aguanta esto no guarda «cuota pagada sí o no». Guarda imputaciones: cada pago se reparte en una o varias cuotas, con el monto que va a cada una. Una cuota puede tener tres imputaciones parciales y seguir sin estar saldada, y el saldo sale de restar lo imputado a lo exigible.

Responder en dos segundos

Toda la estructura anterior existe para que una pantalla pueda mostrar, al elegir una unidad: el total del plan, lo pagado, lo adeudado a hoy, cuántas cuotas están vencidas y desde cuándo, y el detalle cuota por cuota con sus imputaciones.

Eso convierte la llamada del martes en una consulta. Y convierte la pregunta del dueño —«cuánto tengo por cobrar este mes»— en un número que está siempre disponible, en lugar de un informe que alguien arma cuando puede.

La contraparte de esa velocidad es que el cálculo tiene que estar bien hecho, porque ahora nadie lo va a revisar a mano. Por eso conviene que cada saldo mostrado se pueda desarmar en pantalla hasta el último movimiento que lo compone.

Cobrar antes de que venza

96%
de los saldos de Tercer Tiempo se cobra el mismo día en que se genera

Un aviso unos días antes del vencimiento, con el monto ya actualizado y un link para pagar, cambia el perfil de la cobranza: mucha gente no paga a tiempo simplemente porque calcular cuánto tiene que pagar le da trabajo.

En Tercer Tiempo, donde el cobro está integrado a la operación, casi todos los saldos se cobran el mismo día en que se generan. Es otro rubro y otra escala, pero el mecanismo es el mismo: cuando cobrar es un paso del circuito y no una gestión posterior, el saldo pendiente deja de acumularse.

Lo que sí hay que resolver con cuidado es que el pago vuelva imputado solo. Un pago que entra y queda esperando que alguien lo asigne a mano reintroduce todo el trabajo manual que se estaba tratando de eliminar.

Preguntas frecuentes

¿Sirve si mis planes no se actualizan por índice?

Sí, y queda más simple: un plan de cuotas fijas es el mismo modelo con la regla de actualización desactivada. Lo que no cambia es la parte de imputaciones y saldos, que es donde está el trabajo real.

¿Puedo tener planes distintos para cada unidad?

Sí. Cantidad de cuotas, anticipo, índice y fecha de inicio se definen por plan, así que dos unidades del mismo desarrollo pueden tener condiciones completamente distintas.

¿Cómo cargo la actualización del índice?

Se carga el valor del período una sola vez y todos los planes que lo usan quedan actualizados, porque ninguno tiene el monto guardado. Es la ventaja concreta de calcular en lugar de almacenar.

¿Puede el cliente ver su propio saldo?

Sí, con un acceso propio donde ve su plan, lo que pagó y lo que debe. Suele reducir bastante las consultas telefónicas, que en general son sobre información que el cliente podría mirar solo.

¿Qué pasa si alguien paga de más?

Queda como saldo a favor imputable a cuotas futuras. Es un caso que parece raro y aparece siempre, sobre todo cuando alguien paga un monto redondo por transferencia.

¿Se puede reprogramar un plan a mitad de camino?

Sí, y conviene que quede registrado como una refinanciación y no como una edición del plan original. Así el historial sigue mostrando qué se acordó primero, cuándo cambió y por qué.

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